Elaboración de los licores de plantas
Todo empieza por la rigurosa selección de hojas,
granos y plantas de Provenza y de otros lugares... En nuestro “gran
herbario” almacenamos unas cien plantas diferentes
que participan en la fabricación de nuestros licores.
Entre otras, se encuentra la verbena, la tila o la manzanilla,
dependiendo de la receta.
La primera operación consiste en preparar una mezcla
de cerca de treinta hojas y flores que cocemos en infusión
en 100 litros de agua hirviendo durante dos horas.
A esta infusión añadimos una preparación
de unos treinta granos y cortezas triturados finamente.
A continuación, mezclamos todo ello con alcohol
etílico de origen agrícola y posteriormente
lo destilamos. La destilación nos permite recoger
los aromas de las plantas y, de este modo, perfumar el
alcohol. A este alcoholato añadimos una mezcla de miel
cocida en caldero de cobre con hojas de tilo, flores de
violeta
y vainas de vainilla.
Para finalizar, el color amarillo le viene dado por una
infusión de azafrán agotada mediante una
disolución hidro-alcohólica y el color verde
por una infusión de clorofila.
Este alcoholato coloreado recibe una dosis de azúcar
ligeramente superior a 100 gramos por litro y envejece
en barricas de roble durante un mínimo de dos años
y mucho más en el caso de algunos licores.
|