De Aiguebelle a Eyguebelle.
En el paraje en el que la comunidad cisterciense decidió instalarse
en el año 1137, había siete manantiales muy
puros que discurrían por el fondo de una vaguada.
Por ello, naturalmente, bautizaron el lugar como “Aiguebelle”:
el agua bella o Aqua Bella, en latín.
Aiguebelle era el nombre patronímico del Monasterio,
por lo que la comunidad pidió a los compradores
de la destilería que cambiaran la ortografía
de la marca para evitar cualquier confusión. De
este modo, se escogió la raíz provenzal “Eygue” para
guardar la consonancia y aludir más directamente
a su ubicación geográfica en Drôme
Provenzal (ya que “Eygues” es el equivalente
provenzal de “Aigues”). De este modo, AIGUEBELLE
se convirtió en EYGUEBELLE.
Destilería artesanal en Drôme
Provenzal (sur de Francia)
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